Durante años, acceder a una vivienda con un crédito que cubriera gran parte de su valor fue una alternativa disponible para muchas familias. Hoy, el escenario es distinto: las mayores exigencias de financiamiento han hecho que reunir el pie se transforme en una de las principales barreras para quienes buscan comprar.
En este contexto, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) se encuentra revisando los parámetros de riesgo asociados a los créditos hipotecarios y evaluando si existen espacios para ampliar el financiamiento por sobre el 80% del valor de una propiedad. La discusión no apunta a relajar los estándares de seguridad del sistema, sino a determinar si una mejor medición del riesgo permitiría que más familias accedan a un mayor porcentaje de financiamiento y, con ello, necesiten un pie menor para comprar su vivienda.